Cómo te diré que aquella flor que
era este amor se marchitó,
el pájaro de sueños que tuvimos
ya voló,
que el vino estimulante del deseo
se acabó.
Cómo te diré
que ya mis ojos
se cansaron de llorar,
que ya mis brazos
se durmieron de esperar,
crucificado en la agonía de tu adiós,
de tu tal vez, de tu quizá.
Cómo te diré
que ya no hay leña en el árbol de la fe,
que la mortaja del recuerdo me probé,
que ya en la tumba del pasado
me acosté.
Ay... cómo te diré
que aquel amor que había
lo perdí,
ay... cómo te diré
que ya no quiero más saber de ti.
Sandro